Las subestaciones compactas son soluciones rentables para una distribución fiable de la energía, con precios que varían en función de la capacidad, la tensión y el material. Una subestación Guía de subestaciones compactas La estructura suele oscilar entre $50.000 y $500.000, con opciones de alto voltaje que alcanzan hasta $1 millón. Los factores que influyen en el coste son los requisitos de cimentación, el equipo eléctrico y los sistemas de control. Los diseños personalizados y los materiales especializados también pueden influir en el precio. Para obtener un presupuesto exacto, consulte a un ingeniero eléctrico cualificado o a un proveedor que le facilite las especificaciones detalladas de su proyecto.

Una subestación compacta es un sistema autónomo de distribución de energía eléctrica que suele utilizarse en aplicaciones industriales, comerciales y residenciales. El coste de una subestación compacta varía en función de factores como la tensión, la potencia nominal y los materiales utilizados. Una subestación compacta básica con una tensión nominal baja (por ejemplo, 12 kV) y materiales estándar puede costar entre $50.000 y $150.000. Las subestaciones compactas más avanzadas, con tensiones nominales más altas (por ejemplo, 35 kV) o materiales especializados, pueden oscilar entre $200.000 y $500.000 o más.
