Una subestación es un componente crítico de una red eléctrica, que comprende varios elementos esenciales que trabajan juntos para controlar y transformar la energía eléctrica. Los componentes principales son los transformadores de potencia, los interruptores, los disyuntores y las barras colectoras. Los transformadores de potencia aumentan o reducen los niveles de tensión, mientras que los interruptores y disyuntores regulan el flujo eléctrico y proporcionan dispositivos de seguridad. Las barras colectoras, la columna vertebral de la subestación, facilitan la conexión de múltiples componentes. Otros componentes, como los dispositivos de medición y control, garantizan un funcionamiento y un mantenimiento eficaces.

Una subestación es una parte fundamental de una red eléctrica, que comprende varios componentes clave que trabajan juntos para transmitir y distribuir electricidad de manera eficiente. Los principales componentes de una subestación son los transformadores, los interruptores, los disyuntores y el aislamiento. Los transformadores elevan o reducen los niveles de tensión, mientras que los interruptores y disyuntores regulan el flujo de electricidad y protegen contra los fallos. El aislamiento garantiza el funcionamiento seguro y fiable de estos componentes. Estos componentes trabajan juntos para proporcionar un medio fiable y eficiente de transmitir y distribuir electricidad a los consumidores.
